viernes, 14 de octubre de 2011

Avisos 3

La escuela es la institución que tiene como mandato histórico educar a las nuevas generaciones. Los que somos de las viejas generaciones, tenemos la función de educar (como padres o como docentes).


Pero si los que se deben educar no quieren hacerlo, entonces no hay manera de que el jardín de la libertad en la sociedad florezca y así caemos en un país igual a una flor marchita.

Cuando todo viene de arriba, cuando en la vida las cosas se nos dan servidas, cuando no se sufrieron horrores como las guerras y el hambre extremo... Entonces, lamentablemente, no se valora lo que se tiene en el presente... No se lo cuida, no se lo estimula para que se desarrolle el conocimiento sano, fuerte, profundo.

Es así, que este docente (o que intenta serlo), se siente como si estuviese en medio de un desierto, y que al no ver la devolución de sus alumnos, él mismo como docente desaparece de la vida, no existe como tal. Igualmente, sus pasos, sus huellas quedan marcadas en el camino de la vida... Porque los días por venir mostrarán hasta qué punto se ha aprovechado lo que se ha ofrecido.

Cada uno construye su camino en la vida... Cada uno elige lo que quiere ser...

Todo pasa y todo queda... Caminante, no hay camino... Se hace camino al andar...


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